martes, 17 de abril de 2012

CUMPLEAÑOS DE CLARA. FELICIDADES

Porque hoy tu tiempo convierte
la esperanza en día, abre tus ojos
anchos al asombro y acompasa
en alegría nueva tu latido
Pisa la tierra. Vierte la simiente.
Coge la flor y el fruto. Sin palabras.
Mira la llamarada de los árboles
alzados en lo azul. Contempla, toca
la piedra inmóvil de alma intraducible
y el agua sin contornos que camina
por sus trazados cauces ignorándolos.
Mira las aves, altas, desprendidas,
rayando el sol a golpe de sus alas.
Mira la estrella. Vuela hasta su altura.
Toma su luz y enciéndete la frente.
Sueña sobre ella. Sueña. Sin decirlo.
Besa los labios, crece y ama.
Clama sin gritos. Llora sin estruendo.
Cierra las fauces del dolor oscuro,
pues nadie sabe nada de las lágrimas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Ciudad de luz

Cada rayo de luz que traspasa el cristal,
hace visible
la invisible transparencia del día.
En la soledad el viento suave azota los árboles
y se desnuda de pájaros el horizonte.
La ciudad, tras el cristal
es una pirámide de luz
que deja caer su gran otoño sobre las avenidas.
Incendiada se hace abanico invisible
para mi deseo.
Intacta, bajo el tacto azul de la mirada,
alzada sobre el asfalto,
se hace Eternidad de piedra, irreal hasta el sueño.

Colores de la ciudad

viernes, 27 de agosto de 2010

ARQUITECTURAS DE LA CIUDAD




Todo lo que tiene de bello el mar
lo refiero a la tarde infinita,
motores de la ciudad, jardín y cementerio
de chatarras fósiles, inamovibles y eternas.

O acaso es una referencia
al sentimiento lírico, a un estado
que acompaña al hombre.

Estas horas de mis tardes
tienen los teoremas, los signos
que conviven conmigo y, como parte viva,
construyen mi lenguaje
repetitivo, inusual, gastado,
que al final nos parece
una memoria viva.