jueves, 20 de mayo de 2010

en primavera

Columpio de sueños
dulcemente de aire,
de persistente quietud
que nace con el día.

Con demasiadas sombras
y demasiados fríos,
nace la primavera
de los pétalos húmedos.

Sobre el almendro
canta, triste, el invierno.
La mañana es cristal,
pleno de luz el día.

Sus frutos fugitivos
como perlas o soles
cubren como nubes
la arboleda del valle.

Se alzan luminosos
de primavera altiva
y bajan a los espejos
del río y sus orillas

Y suben luego al cielo
como mensajes blancos
de blancas mariposas
en los brazos del viento.

1 comentario:

Soledad Sánchez M. dijo...

Un maravilloso canto a esta primavera... tan desigual.

Siempre un placer leerte.

Un abrazo.

S.